martes, 31 de enero de 2012

Personajes de la mitología. Orfeo y Eurídice.

Personajes de la mitología griega. 
Orfeo y Eurídice.


A un solo paso de la felicidad
Cuentan que cuando Orfeo tocaba, no sólo los hombres, animales y dioses se quedaban embelesados escuchándole, sino que incluso la Madre Naturaleza detenía su fluir para disfrutar de sus notas, y que así, los ríos, plantas y hasta las rocas escuchaban a Orfeo y sentían la música en su interior, animando su esencia.

Más de una vez este mágico don le ayudó en sus viajes, como cuando acompañó a los Argonautas y su canto pudo liberarles de las Sirenas, o como cuando pudo dormir al dragón guardián del vellocino de oro. Pero eso es otra historia y debe ser contada en otra ocasión…

Además de músico y poeta, Orfeo fue un viajero ansioso por conocer, por aprender… estuvo en Egipto y aprendió de sus sacerdotes los cultos a Isis y Osiris, y se empapó de distintas creencias y tradiciones. Fue un sabio de su tiempo. Con tantas cualidades, no era de extrañar que las mujeres le admiraran y que tuviera no pocas pretendientes. Eran muchas las que soñaban con yacer junto a él y ser despertadas con una dulce melodía de su lira al amanecer. Muchas que querían compartir su sabiduría, su curiosidad, su vitalidad.

Pero sólo una de ellas llamó la atención de nuestro héroe, y no fue otra que Eurídice, quien seguramente no era tan atrevida como otras y puede que tampoco tan hermosa, pero el amor es así, caprichoso e inesperado, y desde que la vio, la imagen de su tierna sonrisa, de su mirada brillante y transparente, se repetían en la mente de Orfeo, que no dudó en casarse con ella. Zeus, reconociendo el valor que había demostrado en muchas de sus aventuras, le otorgó la mano de su ninfa, y vivieron juntos muy felices, disfrutando de un amor que se dice que fue único, tierno y apasionado como ninguno.



Pero no hay felicidad eterna, pues si la hubiera, acabaríamos olvidando la tristeza, y la felicidad perdería su sentido y también en esta ocasión sobrevino la tragedia. Quiso el destino que el pastor Aristeo quedara también prendado de Eurídice, y que un día en que ésta paseaba por sus campos, el pastor olvidara todo respeto atacándola para hacerla suya. Nuestra ninfa corrió para escaparse, con tan mala fortuna que en la carrera una serpiente venenosa mordió su pie, inoculándole el veneno y haciendo que cayera muerta sobre la hierba.


En las orillas del río Estrimón Orfeo se lamentaba amargamente por la pérdida de Eurídice. Consternado, Orfeo tocó canciones tan tristes y cantó tan lastimeramente, que todas las ninfas y dioses lloraron y le aconsejaron que descendiera al inframundo en busca de Eurídice. Camino de las profundidades del inframundo, tuvo que sortear muchos peligros, para los cuales usó su música, ablandó el corazón de los demonios, e hizo llorar a los tormentos (por primera y única vez).


Llegado el momento, con su música ablandó también el corazón de Hades y Perséfone, los cuales permitieron a Eurídice retornar con él a la tierra; pero sólo bajo la condición de que debía caminar delante de ella, y que no debía mirar hacia atrás hasta que ambos hubieran alcanzado el mundo superior y los rayos de sol bañasen a Eurídice.


A pesar de sus ansias, Orfeo no volvió la cabeza en todo el trayecto, incluso cuando pasaban junto a algún peligro o demonio, no se volvía para asegurarse de que Eurídice estuviera bien. Llegaron finalmente a la superficie y, por la desesperación, Orfeo volvió la cabeza para verla; pero ella todavía no había sido completamente bañada por el sol, todavía tenía un pie en el camino al inframundo: Eurídice se desvaneció en el aire, y ahora.., para siempre.


Mitología griega: Hades, el Dios de los muertos.

Mitología griega: 
Hades, el Dios de los muertos.

Hades
Hacía tiempo que no hablábamos en el blog sobre mitología clásica, vaya hoy un personaje conocido por todos, aunque apenas tiene protagonismo en los escritos mitológicos. Hades, el soberano de los infiernos.

Hades es el dios de los muertos. Es hijo de Crono y Rea y hermano de Zeus, Posidón, Hera, Hestia y Deméter. Con Zeus y Posidón, es uno de los tres soberanos que se repartieron el imperio del Universo después de su victoria sobre los titanes. Mientras Zeus obtenía el Cielo y Posidón el Mar, a Hades se le atribuyo el mundo subterráneo, los Infiernos, o Tártaro.


Hades al nacer, había sido, como sus hermanos, tragado por Crono y luego expulsado. Participó en la lucha contra los Titanes, y los Cíclopes lo armaron con un casco que volvía invisible al que lo llevaba. Este casco de Hades, semejante al de Sigfrido en la mitología germánica, fue usado después por otras divinidades, como Atenea, e incluso por héroes, como Perseo.

En los Infiernos, Hades reina sobre los muertos. Es un amo despiadado, que no permite a ninguno de sus súbditos volver a la tierra, entre los vivos. Es asistido por demonios y genios múltiples que están a sus órdenes – por ejemplo, Caronte, el barquero, etc. -. A su lado reina Perséfone, no menos cruel. Contábase que había sido raptada tiempo atrás en los llanos de Sicilia mientras jugaba y cogía flores con sus compañeras. Perséfone, hija de Deméter, es sobrina suya.


 

Hades estaba enamorado de ella, pero Zeus, padre de Perséfone, no había consentido en el matrimonio, porque le repugnaba, contrariamente a Deméter, que la joven se viese eternamente encerrada en la mansión de las sombras; por eso Hades resolvió raptarla. 

Tal vez le ayudó en el rapto el propio Zeus, que se convirtió secretamente en cómplice suyo. Más tarde, Zeus ordenó a Hades que Perséfone fuese devuelta a su madre, pero Hades había tomado sus precauciones, haciendo que su esposa comiera un grano de granada; pues, quienquiera que hubiese visitado el imperio de los muertos y tomado en él un alimento cualquiera, no podía volver ya al mundo de los vivos. Perséfone se vio, pues, forzada a pasar una tercera parte del año junto a Hades. Se creía que su unión con éste había sido infecunda.


Raramente interviene Hades en las leyendas. Exceptuando el relato del rapto, que pertenece al ciclo de Deméter, sólo se encuentra en otro mito, relacionado esta vez con el de Heracles. 

La Ilíada cuenta que, cuando el descenso del héroe a los Infiernos, Hades quiso impedirle la entrada en su reino y se enfrentó con él en la “puerta” de la morada infernal; pero Heracles lo hirió de un flechazo en el hombro, por lo cual el dios hubo de ser conducido a toda prisa al Olimpo, donde Peán, el “dios que cura”, le aplicó un bálsamo milagroso, que le cicatrizó rápidamente la herida. Algunas variantes muestran a Heracles abatiendo a Hades de una pedrada. Sea lo que fuere, la victoria quedó para el hijo de Zeus.

Hades, cuyo nombre significa “el Invisible”, era raramente mencionado, ya que, de hacerlo se temía excitar su cólera. Por eso se le designaba por medio de eufemismos. El sobrenombre más corriente era el de Plutón, “el Rico”, aludiendo a las riquezas inagotables de la tierra, tanto las de la tierra cultivada como las de las minas que encierra. Esto explica que Plutón sea representado a menudo sosteniendo un cuerno de abundancia, símbolo de esta riqueza.

Fuentes:
Diccionario de mitología Griega y Romana, Pierre Grimal.

Los gigantes en la mitología griega

Los gigantes en la mitología griega

Los hijos de Gea
Los gigantes son los hijos de la Tierra (Gea), nacidos de la sangre que manaba de la herida de su esposo Urano cuando fue mutilado por Crono. Aunque de origen divino, son mortales o, por lo menos, se les puede dar muerte, a condición de que lo hagan, a la vez, un dios y un mortal. Conviene distinguir entre ellos a los Gigantes de la mitología primordial, hijos de Gea, de los concebidos posteriormente.

Además, existía una hierba mágica, producida por la Tierra, que era capaz de sustraerlos a las heridas de los mortales. Pero Zeus recogió esta planta antes de que alguien hubiese podido apoderarse de ella, y para ello prohibió al Sol, la Luna y la Aurora que brillasen; de ese modo, nadie tuvo la luz necesaria para buscarla antes de haberla encontrado él.


Zeus

Otras tradiciones explican que tal o cual gigante – por ejemplo, Alcioneo y Porfirión – era inmortal mientras estuviera sobre la Tierra en que había nacido. La leyenda de los Gigantes aparece, en efecto, dominada por la historia de su combate contra los dioses y su derrota. Han nacido de la Tierra, que los ha engendrado para vengar a los Titanes, encerrados por Zeus en el Tártaro. Son seres enormes, de fuerza invencible y terrorífico aspecto. 


Tienen espesa cabellera, barba hirsuta y, por piernas, cuerpos de serpientes. Su lugar de nacimiento es Flegras, en la península de Palene, enTracia. Apenas nacidos ya amenazaron al cielo, contra el cuál lanzaron árboles encendidos y rocas enormes. Ante esta actitud, los Olímpicos se aprestaron a la lucha. Los principales adversarios de los Gigantes fueron, sobre todo, Zeus y Atenea, la diosa de los combates. 

Zeus, armado del poderoso rayo y protegido por la égida, la mágica coraza que se hizo con la piel de la cabra Amaltea, y Atenea, cubierta también por la égida, que comparte con su padre, y protegida por su escudo redondo adornado con la cabeza de Medusa. Su principal aliado es Heracles, el mortal cuya ayuda es necesaria a fin de que se cumpla la condición impuesta por los Destinos para la muerta de los Gigantes. Heracles está en el carro de Zeus y combate a distancia, tirando flechas.

A veces Dionisio toma parte activa en la batalla, armado con su tirso, así como con antorchas, y secundado por los sátiros. Luego, a medida que la leyenda va enriqueciéndose, intervienen otras divinidades: Ares, Hefesto, Afrodita y Eros, Posidón, etc.

Los mitógrafos han perpetuado el recuerdo de la participación de algunos Gigantes en esta lucha: Alcioneo fue muerto por Heracles con ayuda de Atenea, la cual aconsejó al héroe que lo arrastrase lejos de Palene, su país natal, parque cada vez que caía recuperaba sus fuerzas al tocar la tierra de donde había salido. 


Porfirión atacó a Heracles y Hera, pero Zeus le inspiró un deseo lascivo por su esposa, y mientras el gigante intentaba arrancarle los vestidos, el dios lo fulminó, y Heracles lo remató con una flecha. Efialtes sucumbió herido por un flechazo de Apolo que le perforó el ojo izquierdo, a la par que otra flecha de Heracles le penetraba por el derecho; Dionisio mató a Éurito de un golpe de tirso; Hécate, a Clitio, a golpes de antorcha; Hefesto, a Mimante, sirviéndose de proyectiles de hierro incandescente.

Encélado, logró huir, pero mientras corría, Atenea le echó encima la isla de Sicilia. La diosa desolló a Palante y se sirvió de su piel como una coraza durante el resto del combate. Políbotes fue perseguido por Posidón a través de las olas y llegó a la isla de Cos. El dios rompió una parte de la isla, la llamada Nisiros, y la precipitó sobre el gigante. Hermes, cubierto con el casco de Hades, que tiene la virtud de hacer invisible, mató a Hipólito, mientras Ártemis derribaba a Gratión. Las Moiras, armadas con sus mazos de bronce, dieron muerte a Agrio y Toante, y en cuanto al resto de los Gigantes, Zeus les lanzó sus mortíferos rayos, y Heracles los remató con sus flechas.


 
  Heracles (Hércules)

El escenario de la batalla se sitúa generalmente en la península de Palene, en Tracia, pero una tradición local lo ubicaba también en Arcadia, en las márgenes del Alfeo.

Otras tradiciones más recientes añaden más nombres de gigantes, aunque por lo general se trata de Titanes incluidos abusivamente en aquella categoría o bien de otros monstruos, tales como Tifón, Briareo, los Alóadas, etc. que no pertenecen a la misma raza, aunque merezcan el nombre de “gigantes” por su inmenso cuerpo y prodigiosa fuerza.

La Gigantomaquia, o lucha de los Gigantes contra los dioses, ha sido un tema favorito de la plástica, especialmente con vistas a adornar los frontones de los templos: los cuerpos de los monstruos, rematados en serpientes, se prestaban admirablemente a rellenar los ángulos de los frontispicios y terminar una composición.


 Otros Gigantes

Mientras que los Gigantes de la primera generación constituyen un conjunto coherente sobre el que las diversas fuentes se ponen de acuerdo, los que aparecieron posteriormente forman una nebulosa dispar, siendo considerados Gigantes según el autor. Su apariencia no es ya necesariamente monstruosa, y sólo tienen en común con los más antiguos su enorme tamaño y fuerza.

Estos gigantes fueron:
Agrio (Ἅγριος Agrios, ‘salvaje’) y Orio (Ορειος Oreios, ‘montañés’). Hijos de Polifonte y un oso, del que le hizo enamorarse Afrodita por desdeñarla en favor de Artemisa. Ambos eran gigantes poderosos que no honraban a los dioses y devoraban hombres. Fueron transformados en pájaros por Hermes.


Los Alóadas (Ἀλωάδαι Alôadai o Ἀλωεῖδαι Alôedai), dos hermanos gemelos llamados Oto (Ὥτος, ‘búho orejudo’) y Efialtes (Ἐφιάλτες, ‘el que salta’), hijos de Poseidón e Ifimedea, que quisieron derribar el cielo con sus propias manos y derrocar a Zeus. Crecían cada año un codo de anchura y una braza en altura. Cuando tuvieron nueve años de edad decidieron luchar contra los dioses, por lo que apilaron el monte Ossa sobre el Olimpo y el Pelión sobre el Ossa, amenazando así con subir hasta el cielo. También decían que llenando el mar con las montañas lo convertirían en tierra seca y harían mar la tierra. Los mató Apolo. 

Según los milesios Anax (Ἅναξ), hijo de Urano y Gea, gobernó el país, que entonces era llamado Anactoria en su honor. Su hijo Asterio (Ἀστέριος), gigante como él, le sucedió en el trono, pero el cretense Mileto, hijo de Apolo, conquistó el país y le cambió el nombre por el suyo. Asterio medía diez codos de alto y fue enterrado en la pequeña isla de Lade. 

Antífates
(Ἀντιφάτης), hijo de Poseidón y Gea, era el rey de la tribu de los Lestrigones, unos gigantes antropófagos que encontró Odiseo en sus viajes. Anfífates destruyó la flota de Odiseo 


Anteo (Ἀνταῖος), hijo de Poseidón y Gea que vivía en Irasa, en los desiertos de Libia. Desafiaba y asesinaba a todo el que se adentraba en sus dominios, pues había hecho voto de construirle un templo a su padre con cráneos humanos. Siempre vencía en sus peleas, ya que en cuanto caía a tierra o la tocaba, su madre le daba fuerzas de nuevo. Retó a Heracles, quien lo derribó tres veces, pero en vano. Heracles advirtió lo que pasaba y, levantándole en vilo para impedirle recibir el aliento de su madre, lo asfixió. 


Argos Panoptes (Άργος Πανοπτης, ‘brillante’ ‘todos los ojos’) tenía cien ojos. Era un guardián muy efectivo, pues sólo algunos de sus ojos dormían en cada momento, habiendo siempre varios otros aún despiertos. Era un fiel sirviente de Hera. Su gran servicio al panteón olímpico fue matar al monstruo ctónico con cola de serpiente Equidna cuando ésta dormía en su cueva. 


Caco (Κακος Kakos, ‘malo’ o ‘malvado’), hijo de Hefesto, era un gigante mitad hombre y mitad sátiro que vomitaba torbellinos de llamas y humo. Vivía en una cueva del monte Aventino en cuya puerta siempre colgaban las cabezas de los humanos que devoraba. Robó algunos de los bueyes de Gerión a Heracles mientras dormía, por lo que éste le mató.



Crisaor (Χρυσάωρ, ‘espada dorada’), engendrado por Medusa cuando fue violada por Poseidón en un templo de Atenea, por lo que ésta la transformó en una Gorgona. Así, Crisaor no nació hasta que Perseo decapitó a su madre. Fue padre con Calírroe de Gerión. 

Dámiso (Δαμυσος), el más rápido de los gigantes que murió en la guerra contra los dioses. Quirón exhumó su cuerpo y extrajo el astrágalo de su pie, implantándolo en el talón de Aquiles. 


Eurimedonte (Εὐρυμέδων), antiguo rey de los gigantes. Fue padre de Peribea. 

Gerión (Γηρυών Gêruôn o Γηρυόνης Gêruônês), monstruoso gigante alado hijo de Crisaor y Calírroe, formado por tres cuerpos humanos completos unidos por la cintura. Era invencible en la batalla y dueño de una gran sabiduría. Vivía en la isla Eritia y tenía una espléndida cabaña de ganado guardado por un perro de dos cabezas, Ortro, y por un pastor, Euritión. Uno de los doce trabajos de Heracles fue robar dicho ganado, tras lo cual mató a Gerión cuando éste le buscaba para vengarse. 

Hilo (Ὕλλος), gigante de Lidia (Anatolia) e hijo de Gea, del que se creía que derivaba el nombre del río Hilo. Aparentemente los griegos le identificaban con Gerión.

 
Hopladamo (Ὁπλάδαμος), reclutado por Rea cuando estaba embarazada de Zeus, para protegerla de Crono. 


Orión (Ὀρίων), un hermoso gigante que podía caminar sobre el agua. Le mató Gea por amenazar con acabar con todas las bestias de la tierra con su destreza en la caza o Apolo por atreverse a amar a Artemisa. 


Talos (Τάλως), el gigante de bronce que patrullaba la isla de Creta para guardarla de los piratas. Le mató la bruja Medea cuando los argonautas intentaban desembarcar en la isla. 


Ticio (Τιτυός), un gigante lujurioso que intentó violar a Leto. Fue derrotado por Apolo y Artemisa y encadenado en el Tártaro, donde dos buitres comían eternamente su hígado. 


Turios, un gigante que luchó con Heracles.

Fuentes:
wikipedia.net
Diccionario de mitología, Pierre Grimal

Seres fabulosos de la mitología griega. Los centauros.

Seres fabulosos de la mitología griega. 
Los centauros.

Historias de Centauros
Los centauros son una raza de criaturas legendarias de la mitología griega, mitad hombre y mitad caballo, a los que en general se describe como seres con cuerpo y patas de caballo unidos al torso y la cabeza de un hombre.

La mayoría de los escritores griegos consideraban que los centauros eran seres incivilizados, vigorosos, siempre dispuestos a pelear y proclives a la ebriedad. En la boda de Pirito, rey de los lapitas, una banda de centauros se embriagó e intentó llevarse a la novia y todas las invitadas. En la batalla surgida por esta causa, un gran número de centauros perdió la vida.



Orígenes
El antropólogo de salón y escritor Robert Graves especuló con que los centauros de la mitología griega fueran una reminiscencia de una secta prehelénica que considerase al caballo un tótem. Una teoría parecida aparece en El toro del mar de Mary Renault.

Otras fuentes especulan con la idea de que los centauros provengan de la primera reacción de una cultura que no conociese la equitación, como el mundo egeo minoico, hacia los nómadas que sí montaban a caballo. La teoría señala que tales jinetes parecerían mitad hombres mitad caballos. La cultura de doma y monta de caballos surgió primero en las estepas del sur de Asia Central, quizá aproximadamente en la actual Kazajistán.



Muchas son las historias que se cuentan sobre el origen de los centauros. Según algunos escritores griegos, los centauros son los hijos de Ixión, padre de Pirito, y la nube ninfa Néfele, que en aquella época había adoptado la forma de Hera, reina de los dioses. Otros aseguran que las criaturas eran descendientes de Centauro, un hijo del dios Apolo, y las yeguas de Magnesia.

Otros pueblos, por su parte, afirman que Zeus es el progenitor de los centauros, a quienes creó cuando, transformado en semental, mantuvo relaciones sexuales con Día, esposa de Ixión.

A pesar de que algunos centauros han destacado por su nobleza, los de naturaleza civilizada fueron una excepción. Cuando Folus, un noble centauro, agasajaba al héroe griego Hércules, no pudo desoír el pedido de vino que le hizo su invitado. Pero en cuanto la botella fue descorchada, otros centauros enloquecieron ante el aroma de la bebida y atacaron a Hércules, quien los ahuyentó con flechas envenenadas.

En griego, los centauros son llamados Κένταυρος Kentauros, ‘matador de toros’, ‘cien fuertes’, plural Κένταυρι Kentauri; y en latín Centaurus/Centauri). Las versiones femeninas reciben el nombre de centáurides.



Como la Titanomaquia, la derrota de los Titanes por los dioses olímpicos, las contiendas con los centauros representan la lucha entre la civilización y el barbarismo y es conocida como Centauromaquia.

Quirón
El centauro más noble fue Quirón, reverenciado por su conocimiento y aptitudes para la medicina. Fue tutor de muchos héroes griegos, entro los que figuran Aquiles, notable guerrero griego que participó en la guerra de Troya; Jasón, líder de los Argonautas en su búsqueda del Vellocino de Oro; y Asclepio, el más famoso médico del mundo griego. Quirón enseñó a su joven discípulo el arte de la cirugía y el uso de medicamentos, encantamientos y pociones.

Pintura de Pompeya. 
Quirón dando una clase de música a Aquiles
Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Centauro
La biblia de las criaturas míticas, de Brenda Rosen. (Ediciones Gaia)

Historia... El Imperio Romano.

El Imperio Romano.


 BESTIA Y HOMBRE, Por Miguel Coimbra



COLISEO HISPANO


Las Naumaquias, fueron las famosas batallas navales iniciadas a principios del Imperio Romano, donde combatían miles de hombres en construcciones cerradas, incluso alguna vez en pequeños lagos acondicionados para el momento. El Coliseo llego a ofrecer alguno de estos eventos, donde en un breve espacio de tiempo, este se inundaba o vaciaba para la ocasión.
ILUSTRACIÓN DEL PINTOR ULPIANO CHECA

MAPAS DE ROMA EN LA ANTIGUEDAD


Desde la Monarquía, pasando por la República, hasta llegar al Imperio, las fronteras de Roma nunca permanecieron en el mismo sitio, siendo la cartografía testigo de ello. En este articulo, viajaremos como lo hacían las míticas secuencias de Indiana Jones, sobre volando mapas, los cuales llegaron a tener hasta 80.000 kilómetros en calzadas. 


Los mapas actuales se basan en la geografía matemática que se inició en la Grecia clásica, y aunque los avances cartográficos conseguidos por los griegos llegaron a niveles de perfección que no volvieron a ser igualados hasta el siglo XV, la idea general del mundo de la que partían no era muy distinta de la de los babilonios.

Con Roma la cartografía no avanzo mucho, su uso era estrictamente comercial y militar, siendo estas rutas, las únicas a destacar en decremento de otros datos que no eran relevantes para el imperio, al igual que ocurriera en la edad media, con los caminos a peregrinaciones, como jerusalén o Santiago.

En 1891, el Congreso Internacional de Geografía propuso cartografiar el mundo entero a una escala 1:1.000.000 (uno a un millón), tarea que todavía no ha concluido. En el siglo XX, la cartografía ha experimentado una serie de importantes innovaciones técnicas. 


ASENTAMIENTOS GRIEGOS Y FENICIOS 

EXPANSIÓN DESDE LA MONARQUÍA HASTA LA REPÚBLICA

PLANO DEL FORO, REPÚBLICA E IMPERIO 

LA CIUDAD DE ROMA EN LA REPÚBLICA 

REGIONES DE LA CAPITAL DE ROMA TIEMPOS DE AUGUSTO

ROMA IMPERIAL TRAS LA MUERTE DE AUGUSTO

PALESTINA Y JERUSALÉN EN TIEMPOS DE JESUCRISTO Y AUGUSTO

GERMANIA

BRETAÑA 410 d.c

EXPANSIÓN DE ROMA EN ASIA MENOR

HISPANIA Y SUS TRES PROVINCIAS

EGIPTO Y MEDIO ORIENTE DURANTE EL IMPERIO

NORTE DE LA GALIA

SUR DE LA GALIA

SUR DE ITALIA

SICILIA

NORTE DE ITALIA

IMPERIO ROMANO 395 D.C

MIGRACIONES BARBARAS

EUROPA 493 D.C

EXPANSION DE REINOS GALOS DEL 481 D.C HASTA CARLOMAGNO


Los Griegos (Imagenes)

Los Griegos